GASES PARA EL ENVASADO DE PRODUCTOS AVÍCOLAS CON FRESCOPACK®
La carne de ave, debido a su composición química (nutrientes, actividad de
agua de 0,98-99% y un pH entre 6,2-6,4) es un medio excelente para el
cultivo de bacterias.
Por lo tanto, es muy importante controlar la temperatura y la higiene durante la preparación, distribución y comercialización de los productos avícolas.
El mayor desarrollo de microorganismos corresponde al género Pseudomonas,
aunque también puede contaminarse con Clostridium, Staphilococcus y
Salmonella, sobretodo si no se mantienen las temperaturas de refrigeración
adecuadas durante su procesamiento, almacenaje y las buenas prácticas de
manufactura.
La piel de las aves tiene funciones de protección frente a la deshidratación,
pero a su vez, su estructura permite que muchos gérmenes se adhieran a ella
y se convierta en un importante foco de contaminación.
El empleo de Bióxido de Carbono (CO2) resulta muy eficaz para inhibir el
desarrollo bacteriano, pudiendo retrasar la aparición de limo pegajoso en la
superficie del producto hasta 17 días, si se mantienen temperaturas entre
0-2 °C. Sin embargo, un exceso de Bióxido de Carbono (CO2) en la atmósfera
del envase puede provocar decoloraciones no deseadas, sobre todo en las
superficies de corte muscular. |