GASES PARA EL ENVASADO DE PESCADOS Y MARISCOS CON FRESCOPACK®
El pescado y los mariscos son los alimentos más perecederos, y para mantener
sus características nutritivas y sanitarias son sometidos a numerosas tecnologías
como: refrigeración, congelación, ahumado y escabechado.
El Envasado bajo Atmósfera Modificada es un sistema de conservación que
complementa a los anteriores, cada vez más utilizado durante el
almacenamiento y comercialización en centros comerciales, sobretodo en
productos de alto valor comercial.
En la calidad del pescado inciden diversos factores:
• El tipo de pescado (talla, forma, especie).
• Las condiciones en el momento de su captura y el tipo de flora contaminante.
• Las condiciones de limpieza, manipulación y almacenamiento.
Soluciones con mezclas de gases
El deterioro se inicia inmediatamente después de la muerte del pescado, y cuanto
mayor es el nivel inicial de contaminación, más rápido es el proceso de
putrefacción, por ello debe someterse a una manipulación rápida y adecuada.
El deterioro por actividad enzimática se produce rápidamente a través de las
enzimas proteolíticas, sobretodo cuando el producto ha sufrido golpes.
La mayor parte de la carga microbiana del pescado se encuentra en la superficie
(escamas, agallas) y en las vísceras. Durante los procesos de limpieza y cortado,
la flora microbiana puede contaminar la carne y los fluidos del producto. Una
rápida refrigeración del producto es efectiva pero no determinante, ya que el pH
del pescado es ideal para el crecimiento de bacterias, y la flora predominante (Pseudomonas) resiste las bajas temperaturas. El uso de atmósferas con elevado
contenido en Bióxido de Carbono (CO2) retarda el crecimiento de
microorganismos y prolonga la vida del producto. |