• Prolonga la vida de anaquel del alimento.
• Mantiene las características sensoriales de color, sabor, y textura.
• Retarda el desarrollo de bacterias y mohos.
• Evita el enranciamiento oxidativo.
• Favorece mantener la textura inicial.
• Minimiza las pérdidas de peso del alimento.
• Permite ampliar el área geográfica de distribución.
• Disminuye las devoluciones del producto por deterioro.
• Evita la opresión del envase sobre el producto (envase vacío), imagen no aceptable por el consumidor.
• Evita la mezcla de olores en los anaqueles de venta. |